El doble arcoiris que encendió mi abuela
Mi rostro cae como tu corazón tu corazón que cae como la lluvia de este otoño…
Solo de ti, lleno de ti esta tarde a las 7
el ciudadano de tu ausencia se palpaba la cara,
la voz, los papelitos,
de veras comprobando que tus ruidos
andaban por sus huesos
y en general que te habías ido.
JG